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¿Son malas las redes? ¿Te muerden las redes?

Hace poco me pedían una contribución para un “manual para el buen uso de las redes sociales”… Para ir dándole forma a la versión definitiva, si es que alguna vez llego a ella, me puse a escribir los pensamientos impuros que comparto ahora con mi blog en busca del reproche anónimo.

Porque puedo vengo, no vengo a ver si puedo. Es parte de la letra de “Super Chango”, un tema de Mano Negra, con Manu Chao al frente, incluido en “Casa Babylon”, allá por 1994. Estamos aquí hablando del “buen uso” de las redes sociales, de “nuevas” tecnologías. ¿Qué es eso del buen uso? ¿Por qué hablamos de redes sociales como si eso nunca hubiera existido hasta la llegada de unas tecnologías que llevan ya demasiado tiempo con el atributo de nuevas?

No creo que esas tecnologías, conocidas en los medios como TIC sigan siendo nuevas; quizás si lo siguen siendo las cosas que podemos hacer con ellas, cada día, en nuestra vida cotidiana. Hablamos de “redes sociales” y nos referimos a los sitios web que ofrecen servicios para la gestión online de nuestras redes sociales, las de siempre, las de toda la vida y algunas nuevas que también han surgido en la propia Red. También hablamos de “buen uso”, un concepto ligado a la ética, la moral, la ciudadanía, la sociedad, la de siempre, la de toda la vida, a la que le hemos ido añadiendo nuevos espacios digitales, virtuales o cómo queramos denominarlos.

Eso es bueno: hablamos de socio-tecnología. Buen Uso de las redes sociales. Pero hacemos un manual: no nos comprometemos con la utilización de las tecnologías, como algo nuestro, muy nuestro, para la acción participativa en una sociedad nueva que debemos construir entre tod@s. No: hacemos un manual para instruir a nuestros cachorros en la utilización “apropiada” de unas herramientas que, de pronto, han caído en nuestras manos…

¿Por qué pasa esto? Quizás, uno de los motivos de mayor peso sea que seguimos pensando que las redes, la Red, la ‘Inte(r)neeeeeeeeé’ de Enjuto, pueden ser buenas –o malas. [Nota para el intelectual hedonista consumidor de metáforas: tendencia al maniqueismo típica de una sociedad soportada por profundas raices judeo-cristianas ;-)]

Las redes [léase si se quiere, las tecnologías] no son buenas; tampoco son malas y ni mucho menos neutras… Me sigo sorprendiendo (corrijo, maravillando) por la capacidad aparentemente inagotable que tenemos para reinventar nuestros errores una y otra y otra… vez. Seguimos cayendo víctimas de la “moda juvenil”. Sí: la excitación que producen los avances tecnológicos sigue haciendo brillar las pupilas de una sociedad ¿de la (des)información? ¿del (des)conocimiento? atónita por unos logros apoyados en unos conocimientos científicos cada vez más olvidados socialmente.

Mientras eso pasa y las personas con responsabilidad en la toma de decisiones, en empresas, gobiernos, instituciones, etc. continuan consumiendo alegremente “horas de consultor”, tod@s parecemos habernos olvidado de algunos lugares comunes de nuestro día a día. ¿Nadie recuerda haber visto a algún(a) niñ@ pequeñ@ abrir los regalos de Navidad, por ejemplo, y quedarse jugando con la caja del regalo despreciendo lo que había dentro? Eso mismo sige ocurriendo delante de nuestras narices con los “juguetes” tecnológicos que nos regalan todos los días.

La Red será lo que queramos que sea. Lo más importante del aparente salto cualitativo que ha supuesto lo que se ha dado en llamar la Web Social, Participativa, Cooperativa [Colaborativa es un barbarismo anglófilo… hasta que deje de serlo], 2.0, 2.56 RC3 😉 3.0, 4.0, … es que la retórica tecnológica –en este caso del cambio de versión informática- se ha convertido, traducido o trasladado en fenómeno social.

¿Qué es Internet para el/la lector(a)? ¿Qué respondería si le preguntamos si está en Internet? Algun@s dirían “- Ah, sí; eso del tuenti ¿No?” o nos inquirirían con interés “¿Eso del “mesenyer”?”. ¿Tienes blog? ¿Usas los wikis? ¿Tienes tuiter? son preguntas que van pasando al imaginario colectivo… ¿Qué es eso del tuiter? No sé, pero “imeil” si tengo. Esa empiza a ser la respuesta más común; e incluso podemos llegar a escuchar ¿Tú estás en tuenti, o en “feisbuk”? Naaaaa, yo en “feisbuk”, que tuenti está lleno de adolescentes ‘yamamba‘ y gothic lolitas chungas 😉

Las redes en particular, las (estas) tecnologías en general, son pura potencialidad. Es decir que podrían entonar aquella frase del título como suya, “Porque puedo vengo, no vengo a ver si puedo”. La tecnología, sin ir mucho más lejos, están ahí y, como decía el mítico Torrente “¿Es mala? ¿Te muerde la tecnología?”; las redes (sociales) ¿Son malas? ¿Te sacan la información a hostias? No, simplemente son… una herramienta; un artilugio muy complejo que resulta más valioso cuanta más información personal nuestra consiga recolectar y cuanta más gente lo use. Lo que viene siendo una red de toda la vida de Dios, que diría un experto investigador amigo mío que me acabo de inventar 😉

No hay nada sustancialmente nuevo hasta aquí: tenemos personas, que se relacionan y que han encontrado cierta excitación malsana en fortalecer y/o ampliar esas redes de relaciones personales de todo tipo con la ayuda de cierto tipo de elementos técnicos…

¿De verdad alguien piensa que necesitamos un “manual de uso” nuevo,? ¿Otro libro de “cómo”? ¿No será que lo que realmente necesitamos es una conciencia social nueva para enfrentarnos con una actitud constructiva y pragmática a un entorno nuevo? No creo que ambas cosas sean excluyentes necesariamente; por eso he querido aportar esta visión personal y comprometida con la construcción de esa conciencia social nueva empezando, eso sí, “por las espinas” que decía Fito, las tripas infotecnológicas de un cambio para la acción social.

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Amigos de verdad

En la figura –extraída de un “papel” que han elaborado unos chavales de los laboratorios de HP aplicando un poquito de SNA 101 a una muestra de Twitter– observamos las diferentes redes que se “dibujan” considerando los enlaces de los “seguidores” o sólo lo que en el estudio han definido como amigos (personas con las que te has cruzado al menos dos mensajes directos).

Social networks that matter: Twitter under the microscope

Aparte de fijar en esta especie de memristor software que es el blog otra pieza para la reflexión (y la propuesta de algún ejercicio aventurado a l@s alumn@s de algún amigo), el estudio me sirve para llamar la atención sobre una de las observaciones de palo que caracterizan mi pensamiento –y cuya validez conceptual, aun sin desarrollar, no me canso de comprobar- y es la tendencia a convertir a las Personas en “simple” Contenido, intentando tal vez inconscientemente, de alargar una era post-industrial que nos permita seguir negando el cambio radical que ha sufrido nuestra circunstancia para poder seguir fabricando productos, esta vez en forma de ‘personas‘ en el sentido del término anglosajón, generalmente aceptado en la Red para hacer referencia a los perfiles que los sufridos usuarios construyen en los sitios de redes sociales (SNS).

Movilidad enredada, redes en el móvil y otras yerbas

No hace muchos días leíamos, confirmando algunas de las tendencias sobre las que venimos insistiendo algunos analistas en informes y publicaciones de diversa índole, aparecían los primeros datos del “Observatorio sobre la evolución de las redes sociales“.
Hoy, con notable satisfacción, me complace –sí, como suena- anunciar la defensa en acto público –es así como se llama- de un trabajo de análisis francamente consistente y riguroso realizado por un amigo y colega con un prometedor futuro como miembro útil de una “renovada” sucio-economía reinventada por los 23 del G20 😉

La presentación, con el autoexplicativo título de “Análisis Estratégico desde un operador, e influencia para una comunidad virtual, de las redes sociales en el móvil” tendrá lugar mañana, martes 18 de noviembre, de 12:30 h a 13:30 h en LA EsKuel@ de TeleK0, concretamente en el aula B-224 (2da. planta, Edificio B)

Erre que erre

Muchas cosas han pasado desde octubre de 2005, cuando veía la luz aquel cuaderno especial de TELOS en su número 65 intentando dar una visión coherente y de cierto alcance de un fenómeno relativamente poco tratado en aquella época, como era el de los blogs, puestos en el contexto del software social como fenómeno sociotécnico. Hoy, algun@s seguimos arrimando el hombro en esa ímproba labor de análisis y difusión de lo que se ha venido en llamar el fenómeno “dos-punto-cero”.

Dossier Redes Sociales, TELOS 76

Ahora, la palabra mágica es otra, “redes sociales”. El empeño y la rigurosidad siguen siendo los mismos. Se ha conseguido reunir a un grupo diverso y valioso de colaborador@s, al menos desde el punto de vista de quien ha tenido la oportunidad de coordinar tales contribuciones para construir un conjunto consistente que sirva de referencia de la misma forma que lo fue su antecedente blogosférico: hemos contado con la voz de la Academia, de la Empresa, de los medios e incluso de algún órgano de prospectiva de la Comisión Europea, que también se interesa por el impacto de la Web 2.0 en diferentes ámbitos hace años.

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Negociando

La comunidad del instituto

Ayer, en un alarde de eventualismo patológico, extendía la agradable sobremesa con Andy, Gonzalo y un@s amig@s para acercarme a la jornada que el Instituto de Empresa organizaba para darle difusión a sus comunidades virtuales —ieCommunities– una herramienta interna de fidelización que han sabido complementar con una red de blogs, públicos, para la captación de nuevos fieles.

ieCommunities

La jornada, conducida por Enrique, recorría la experiencia de algunas de esas comunidades y sus blogs asociados (marketing, finanzas, economía, turismo, MET) repasando pros y contras del uso de los mismos para dar visibilidad y ganar relevancia en la conersación que se desarrolla de forma distribuida, y habitualmente descentralizada, en la Red.

La impresión para un usuario intensivo de este tipo de herramientas, como puedo ser yo mismo, era de haber vuelto a 2004 a aquellas primeras jornadas donde se comparaba a los blogs, como exponente más claro de una creciente familia de instrumentos asociados generalmente a la creación y el mantenimiento de comunidades virtuales, con medios de comunicación e información en la Red o herramientas de marketing y/o branding, personal y corporativo.

Evidentemente, el interés de la jornada estaba en ser testigo del resultado de una implantación corporativa de una amplia muestra de aquel instrumental en una organización empresarial un tanto peculiar, el propio Instituto de Empresa, una escuela de negocios al uso. Las preguntas de la audiencia evidenciaban su condición mayoritaria de inmigrantes digitales que buscaban el sentido de la experiencia que supone poner en marcha una de estas comunidades virtuales, algo que me hacía recordar largas y recurrentes conversaciones con amig@s acerca del porqué del blog.

Mujer, Empresa y Tecnología

Lo más interesante de la jornada, junto con el cóctel en los jardines del IE, fue la presentación de la comunidad y el blog del programa MET, Mujer, Empresa y Tecnología. Interesante porque, lejos de ser un grupo de “mujeres frikies”, es una iniciativa que se apoya en el área de Diversidad de la conocida escuela de negocios y que tiene como objetivo apoyar el desarrollo profesional de un grupo cerrado de mujeres de “alto potencial” a través del mentoring y el uso de las tecnologías.

Este planteamiento, que podría parecer a primera vista un simple club elitista para mujeres muy ocupadas, constantemente preocupadas por quién se ha podido llevar su BlackBerry 😉 es algo más: es una red profesional que ha decidido utilizar las tecnologías para alcanzar una serie de objetivos específicos perfectamente definidos y alineados con ese objetivo general de mejora continua. Una red compuesta por l@s mentores –que no son tod@s mujeres- y las mentees, todas de perfil alto, impulsando un proyecto diferente que, olvidando consideraciones feministas poco defendibles y requisitos de paridad carentes de sentido, podría servir para consolidar una idea de diversidad más amplia, como garantía de sostenibilidad de cualquier sistema organizativo.

Fünf Millionen

Xing se sale